Cómo lidiar con el vacío existencial




Vaierá


En el análisis del comentario de Rashi sobre la lectura de esta semana, Vaierá [1], exploraremos un fenómeno no muy común en el texto de la Torá: letras que llevan un puntito de tinta sobre ellas. Dichos puntitos no cumplen la función de vocales —ya que en el texto de la Torá no aparecen los vocales— sino de modificar el significado del texto, agregándole contenido o debilitando su significado literal.


Si bien Rashi no se ve obligado a explicar su significado cada vez que aparece en la Torá, sí lo hace en el caso que al explicar el propósito de su apariencia se aclara una dificultad en el texto.


En la lectura de esta semana leemos sobre la visita de tres ángeles disfrazados de árabes quienes vinieron a visitar a Abraham. Luego de describir cómo los atendió, el versículo[2] dice que “le dijeron: ‘¿dónde está tu esposa Sara?’. Les respondió: ‘está en la tienda’.” El texto sigue con el comentario de uno de los ángeles quien le informa a Avraham que al año Sará dará a luz a un hijo y la reacción de Sara al escuchar esa noticia.


Rashi cita las palabras “ויאמרו אליו Vaiomrú eilav (le dijeron)” y comenta: “Está punteado sobre las letras אי”ו (Alef, Iud, Vav) de la palabra אליו Eilav (a él). Estudiamos en el Talmud que Rabí Shimón ben Elazar dice: cada vez que una palabra contiene más letras sin puntos que con puntos, debés explicar las letras sin puntos. Y en este caso las letras con punto son más que las que no tienen punto, así que hay que explicar las letras que sí tienen punto. [Significa que] también a Sara le preguntaron ‘¿dónde está Avraham?’. Aprendemos de esto que un huésped debe preguntar a sus anfitriones, al hombre por [el bienestar de] su mujer y a la mujer por su marido. En el tratado de Bavá Metziá dicen que los ángeles sabían dónde se encontraba nuestra matriarca Sara, [la razón por la que preguntaron dónde estaba] fue para hacer saber el hecho que era recatada, para encariñarla a su esposo. Dijo Rabí Iosi bar Janina: [Fue] para enviarle una copa de [vino de] bendición.”


Aquí surgen unas cuantas preguntas:


  1. Si el objetivo de Rashi es explicar la palabra אליו (eilav, “a él”, ¿por qué cita del versículo también la palabra ויאמרו (vaiomrú, “dijeron”)?

  2. ¿Qué nos agrega en la comprensión del texto mismo el saber que el autor de la regla en cuanto a la relación entre letras con punto y letras sin punto es Rabí Shimón ben Elazar?

  3. ¿Cuál es el sentido de la regla citada? Si siempre hay que explicar las letras mayoritarias —tengan o no puntitos— ¿por qué habría que puntear la mayoría de las letras; no alcanzaría con puntear siempre la minoría y como consecuencia de ello nos veríamos obligados a explicar las letras mayoritarias que son las que no llevan puntos?

  4. ¿Por qué explica Rashi el motivo de la pregunta en cuanto a la ubicación de Sara como parte de la palabra punteada citada, si no tiene nada que ver con ella, sino con las palabras siguientes del texto (“¿Dónde está tu esposa Sara?”) ?

  5. Rashi trae tres explicaciones en cuanto a por qué preguntaron dónde estaba Sara. ¿Por qué no alcanzaría con una sola explicación?

  6. ¿Por qué hace falta buscar explicaciones al respecto si ya sabemos que vinieron con el objetivo de avisar sobre el nacimiento de Itzjak y lo más lógico era preguntar dónde está Sara como para poder avisarle?

  7. Los tres motivos son tres motivos muy distintos entre sí. ¿Por qué los lista Rashi en una continuación como si estuvieran todos relacionados?


La explicación:


La palabra del texto que necesita explicación es ויאמרו “dijeron”, en plural. Dado que solo uno de los ángeles vino con la misión de informarles a Avraham y Sara del nacimiento de su hijo Itzjak, debería decir ויאמר, “dijo”. Para explicar esa anomalía, Rashi dice que los tres preguntaron por Sara no para informarle del nacimiento de Itzjak, sino porque un invitado debe preguntarle a su anfitrión por el bienestar del cónyuge.


Ahora, bien: Si hay una regla que un invitado debe preguntar al hombre por el bienestar de su mujer y a la mujer por su esposo, ¿por qué no encontramos en el texto que le hayan preguntado también a Sara por el bienestar de Avraham? Rashi explica que es por eso que están los tres puntitos arriba de las letras איו; las tres letras marcadas con los puntitos forman una palabra que quiere decir “dónde está él”. La implicancia es que además de la pregunta explícita en el texto —¿dónde está tu esposa, Sara?— también le preguntaron a Sara por el bienestar de él, de Avraham.


Del hecho que el intercambio con Sara no está explícito en el texto, sino implícito en las letras punteadas, entendemos que la pregunta a Sara no fue hecha con la misma fuerza que la hecha a Avraham. ¿A qué se debe esa diferencia? Es para contestar esa pregunta que Rashi trae del tratado Bava Metziá que Sara era una mujer muy recatada y por lo tanto no correspondería que la conversación con ella se documente de una manera tan explícita y pública.


Pero todavía no está del todo claro. Si bien uno debe preguntar al anfitrión por su cónyuge, ¿por qué le preguntaron a Avraham dónde estaba Sara y no cómo estaba, especialmente dado el hecho de que se trataba de ángeles que seguramente ya sabían dónde estaba ella?


Por eso Rashi trae las dos explicaciones: 1) para encariñarla a Avraham al llevarlo a responder a la pregunta, destacando así su cualidad de recato; 2) para enviarle vino de la copa de bendición.


¿Por qué trae Rashi las tres respuestas juntas, si no hay una relación intrínseca entre ellas? La respuesta es que dado que el versículo dice “dijeron”, que los tres “invitados” preguntaron ¿dónde está Sara tu esposa?, es de entender que cada uno de ellos hizo la pregunta con otra intención, ya que por regla un mismo ángel no hace dos mandados. Con la explicación citada por Rashi se entiende por qué razón la misma pregunta hecha por cada uno de los tres no era idéntica a la de los otros dos.


En cuanto a la pregunta referente a la regla de Rabí Shimón ben Elazar, ¿por qué razón habría que puntear la mayoría de las letras en una palabra si por regla había que explicar la mayoría de la las letras de una palabra (con o sin puntos) alcanzaría siempre con puntear la minoría y así quedarían la mayoría sin puntear para ser interpretadas?


Los puntos sirven para atenuar las letras marcadas por ellos, entonces hace una diferencia si la mayoría de las letras están con o sin punto. En nuestro caso, las letras punteadas que forman la palabra “¿Dónde?”, insinuando que le preguntaron también a Sara sobre Avraham implican que la pregunta a ella no fue tan evidente como la pregunta explicita a Avraham. Fue más “débil”. Esto da lugar a otra pregunta, entonces: según esto, resulta que las tres letras punteadas son meramente auxiliares a la cuarta letra de la palabra original. ¿Es lógico decir que tres letras están para complementar una sola?


Es para responder a esta pregunta que Rashi trae el nombre del autor de la regla, Rabí Shimón ben Elazar. Rabí Shimón ben Elazar opina que si uno quiere hornear un pan en Iom Tov está permitido llenar todo el horno con panes, aunque no piense consumirlos en Iom Tov, porque al llenar el horno con más pan sale mejor cocido el pan que quiere. O sea, vemos ahí un ejemplo halájico en cuanto a cómo muchos pueden considerarse nada más que auxiliares de uno solo. Con esto queda respondida la duda en cuanto a la relación entre la cantidad de letras entre sí.


Perspectiva jasídica:


Cuando uno se hace un inventario del tiempo que dedica para estudiar Torá y cumplir mitzvot y el tiempo dedicado a cuestiones mundanas, trabajar, comer, dormir, trámites, etc., al ver el balance del tiempo con contenido espiritual y el tiempo sin ello se puede desmotivar por el gran vacío en su vida.


La enseñanza que podemos extraer de este comentario de Rashi es: el motivo por el cual uno puede llenar el espacio del horno con pan “mundano” aunque en Iom Tov únicamente se puede cocinar comida destinada a ser consumida en Iom Tov, es porque al ayudar a que el pan que uno quiere consumir en Iom Tov salga mejor cocido, dejan de ser panes “mundanos”.


Análogamente en cuanto a las tareas mundanas que ocupan una parte tan grande de nuestra vida cotidiana: no importa tanto la cantidad de tiempo que uno dedica a cada cosa sin la intención. Si las tareas “mundanas” uno las realiza con el objetivo de permitir un funcionamiento más óptimo de su estudio de Torá y cumplimiento de Mitzvot, dejan de ser “mundanos”. Además, con esto cumple el objetivo del Máster Plan de la existencia toda: transformar cada aspecto de ella en una “morada” para Di-s; cada aspecto de la existencia —hasta lo más “mundano”— puede participar en este objetivo y expresar así su esencia, origen y propósito divinos.


El desarrollo del tema en su origen es mucho más amplio. Aquí comparto nada más que una versión compacta.


Basado en Likutei Sijot Vol. 15, págs. 110-117


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  1. Génesis 18:1-22:24

  2. Ibid 18:9